“Yo te ordeno, huracán Irma: ¡Disuélvete!”

Por Juan Ramón Junqueras Vitas (Periodista y teólogo)

El tipo que veis en la foto de portada se llama Guillermo Maldonado, pastor evangélico de la iglesia “El Rey Jesús”. Hace unos días apareció en un vídeo gritando la frase que titula esta publicación: “Yo te ordeno, huracán Irma: ¡Disuélvete!”. Exaltado hasta el extremo, y arrancando los aplausos y aleluyas de su congregación, pretendía reprender a Irma como si de un espíritu maligno se tratara.

No es el único que ha protagonizado escenas tan estrambóticas. También en el ámbito secular se han producido rarezas de este tipo, a propósito de la llegada a Florida del huracán. El estupor, la sorna, o la preocupación invadieron las redes sociales y los medios de comunicación cuando se supo que unas 25.000 personas se comprometieron, a través de Facebook, a disparar con sus armas a Irma bajo el lema “Vamos a demostrarle a Irma que nosotros disparamos primero” (ver aquí). Está claro que la religión no detenta el monopolio de la estupidez.

Lo más curioso, volviendo a Maldonado, es que portales digitales evangélicos como Evangelio Puro criticaron el bochornoso espectáculo del pastor, pero no por ordenar al huracán que se disolviese en el nombre de Jesús, sino ¡porque no lo había logrado!, lo que demostraba que sus palabras no tenían poder, y que no era un profeta verdadero. Decenas de muertos después, espero que hayan caído en la cuenta de que Irma no era un demonio sino un simple fenómeno meteorológico incapaz de hacerle caso a nadie, por mucho que sea reprendido en el nombre de Dios.

A la religión mágica le pasan estas cosas. Como la mentira, tiene las patas muy cortas. Unos aseguraban que Irma era un juicio de Dios contra una Norteamérica que es indolente con los homosexuales (ver aquí) —mientras que muchos Estados que lo son también no sufren huracanes, precisamente porque su climatología no lo permite—, y otros se esforzaban en desintegrarlo al grito de “¡Desaparece en el nombre de Jesús!”. De existir, Dios no sabrá si reírse de ellos o llorar por ellos… y por sus incautas víctimas.

Si te sientes con el cuajo de ver el show de Maldonado, aquí te dejo el vídeo:

12 comentarios sobre ““Yo te ordeno, huracán Irma: ¡Disuélvete!”

Agrega el tuyo

  1. Para quién sepa qué son, esto no difiere en nada de una macumba o un candomblé. El único fin es alcanzar un estado de trance en el que el oficiante y sus acólitos, supuestamente, son “poseídos” por la divinidad invocada. Las técnicas empleadas (repetición insistente de “mantras”, movimientos repetitivos y la búsqueda de un estado de excitación descontrolada) y los resultados (obnubilación, aislamiento de la realidad y embotamiento de los sentidos) son exactamente los mismos. Curiosamente, estas manifestaciones suelen darse entre comunidades con escasa o nula formación; tanto académica como, por descontado e indispensablemente, teológica.

    Me gusta

      1. Y todos los que están en el estrado. Recomiendo encarecidamente el visionario de algún vídeo de los muchos que están disponibles en YouTube.

        Me gusta

  2. Así como Harry Potter, y después nos preguntamos; sobre magias, hechizos, y conjuros dentro de la Iglesia , ¿de donde salen? De la ignorancia e interpretación errada de la escrituras… Lo peor, que así se está discipulando…y sino estamos firme, caemos… La forma mas fácil de hacer dinero y ,millonario, engañando a los simples… y aprovechando las debilidades de otros..

    Me gusta

    1. No todos los lideres de este cristianismo mágico tienen malas intenciones. Algunos creen firmemente en lo que predican. El problema principal es su absoluta carencia de formación teológica de calidad. Su ignorancia los lleva a conclusiones erróneas y, puesto que en el país de los ciegos el tuerto es el rey, sus seguidores asimilan el error sin detenerse a reflexionar al respecto.

      Me gusta

  3. Y después nos preguntamos, sobre magias, hechizos y conjuros, ¿dentro de las iglesias? Atrás quedó apartarse (en el monte) a solas y orar. Creo que no han comprendido que no tienen poder, porque no son… jejejejeje

    Me gusta

    1. Con tus palabras, Juan Ramón, me ha faltado cuajo para acabar de ver el vídeo. Con el primero ya agoté la cuota de bazofia de la semana. Con todo, sí me siento impelido a reflexionar sobre ese fenómeno que se está dando en el mundo evangélico y que tanto ha arraigado en las iglesias de Latinoamérica. Necesito encontrar una explicación a ese fenómeno.

      Personalmente, creo que la Historia, combinada con la Sociología, nos puede dar alguna pista. Puesto que durante varios años fuiste pastor de una iglesia en Suiza, estoy seguro de que observaste que el adventismo no es igual allá que donde ahora vives. En mi caso, tenía un amigo que vivía en Basilea y, cada vez que lo visitaba, me chocaban algunos rasgos de la iglesia de aquella ciudad.

      Esto me lleva a pensar que, por bien o por mal, en buena parte, las iglesias se impregnan del contexto social en que se mueven. Así, si la sociedad es autoritaria, la iglesia mostrará cierta tendencia al autoritarismo; mientras que en una sociedad liberal se mostrará, ella también, más liberal.

      Después de estas elucubraciones de sociólogo de salón, vayamos a la Historia. Con los primeros colonos, en América también desembarcó el cristianismo en su versión romana. Ello acabó produciendo un sincretismo entre los cultos precolombinos y el catolicismo que todavía pervive. Por lo tanto, según entiendo (y puedo estar equivocado), el contexto religioso conserva una fuerte componente mágica.

      Asimismo, los esclavos africanos llevaron consigo sus creencias y sus divinidades que, habiendo prohibido ese culto los amos blancos, acabaron asimilándose a distintos personajes del santoral católico romano, originando el candomblé y la macumba, fuertemente impregnados de pensamiento mágico. Una vez más, el catolicismo romano de Latinoamérica, casi de manera natural, generaría un sincretismo que añadiría magia a la magia.

      Con el transcurso del tiempo, llegarían los primeros misioneros protestantes. La su inmensa mayoría procedían de Norteamérica y de iglesias evangélicas, distintas a las iglesias protestantes tradicionales de origen europeo, con una espiritualidad más a flor de piel (algunas de carácter carismático) y sin el “lastre” de la tradición que estas arrastraban.

      Y ya tenemos el cóctel servido. Juntamos todas estas influencias, las ponemos dentro del vaso mezclador, agitamos bien y obtendremos el brebaje explosivo que tanto nos alarma.

      Le gusta a 1 persona

  4. Les comparto este hermosisimo video acerca de como se forman los huracanes y con que propósito. Los que creemos en Dios sabemos que toda la naturaleza obedece a un orden establecido por el gran creador.
    Es lamentable que algunos seudopredicadores usen la manipulación mental para ganar adeptos, y echarle la culpa a algo que por naturaleza ayuda a la misma tierra.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: