La Iglesia y las sexualidades diferentes. Propuesta para una buena relación (I)

Introducción

Durante mucho tiempo me pregunté por qué entre la comunidad de lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales (de aquí en adelante “personas LGTBI”) es tan frecuente que, cuando en una conversación se aborda el hecho religioso, más concretamente las religiones monoteístas, la reacción de rechazo sea visceral, casi violenta. En cambio, cuando lo que se comenta son las religiones orientales, en las que los aspectos conductuales están más difusos y la espiritualidad es más mística y contemplativa, la reacción es, cuando menos, de tolerancia u, ocasionalmente, de plena aceptación.

Todo lleva a pensar que esta respuesta puede tener mucho que ver con el hecho de que las religiones monoteístas (judaísmo, cristianismo e islam) tienen, o se les ha otorgado, un fuerte componente conductual que afecta a todos los actos de la persona. Los tres tienen un libro considerado sagrado en el que, básicamente, se registran pautas de conducta y regulaciones de la vida diaria. En teoría, el cristianismo extrae sus normas de comportamiento de la Biblia, dividida en Antiguo y Nuevo Testamento. Por su parte, el judaísmo se rige por el conjunto de Torah, profetas y escritos, que coincide con el Antiguo Testamento de la Biblia cristiana. Finalmente, el islam se fundamenta en el Corán, que recoge las suras escritas por el profeta Mahoma. En los tres casos, la interpretación tradicional hace que las personas LGTBI se sientan excluidas de la comunidad de creyentes, incluso maltratadas y escarnecidas, por el solo hecho de sentir y amar de manera diferente a como está establecido para la mayoría.

Por otra parte, en cierta ocasión, durante una conversación con otro adventista del séptimo día, que también es hijo de adventistas como yo, relacionada con la actitud que pensábamos que debería tener nuestra iglesia, salieron a relucir toda una serie de tópicos que dejaban claro que muchas veces opinamos sin reflexionar sobre las ideas que nos han transmitido. Concretamente, él me citó una serie de textos bíblicos clásicos sobre los que se basa toda la argumentación para demostrar con un “Escrito está” que la homosexualidad es un pecado.

Estas dos circunstancias me empujaron a abordar, desde mi posición de miembro laico, un tema que en la actualidad es muy candente para el cristianismo en general y para la Iglesia Adventista del Séptimo Día en particular. Sé a ciencia cierta que mi contribución será modesta. Mi formación académica en Teología es nula y en la iglesia hay personas que, sin duda alguna, estarán bastante más preparadas que yo para abordar con rigor académico una cuestión que merece una reflexión más profunda y sistemática que ésta. Sin embargo, si mi pequeña contribución puede servir para aliviar el sufrimiento de alguien, me consideraré más que satisfecho. Al fin y al cabo, en ellos pienso cuando escribo estas palabras. Pido humildemente a Dios que me guíe y me ilumine en este estudio que estoy a punto de emprender en el cual van a cristalizar muchos años de inquietud y reflexión.

Consideraciones previas

Por razones obvias de conocimiento, de geografía y de cultura, dejaremos a un lado el judaísmo y el islam y nos centraremos en el cristianismo, la religión mayoritaria, al menos nominalmente, en nuestro entorno. Asimismo, no restringiremos el ámbito al adventismo porque, desgraciadamente, la marginación es una lacra que sufren la mayoría de personas LGTBI cristianas, sea cual sea su confesión. El objeto de estudio serán, por un lado, los textos que los cristianos contrarios a la plena aceptación en el seno de la iglesia vienen blandiendo para justificar la expulsión de la comunidad de fe de quienes, según ellos, están en situación de pecado (sobre los cuales reflexionaremos en la siguiente sección) y, por otro, el pensamiento de Jesús en cuanto a la moral sexual, así como las implicaciones que puede tener el hecho de condenar la homosexualidad o cualquier orientación sexual distinta a la heterosexualidad (aspectos que se abordarán en la segunda parte); todo ello, procurando evitar cualquier prejuicio, a fin de que la Palabra nos hable libremente y nos interpele de manera personal.

Asimismo, es preciso que hagamos una aclaración. Poner las palabras ‘Biblia’ y ‘homosexualidad’ o el concepto de personas LGTBI dentro de una misma frase es un anacronismo flagrante que roza el absurdo. Por un lado, el último libro de la Biblia en ser escrito, el Evangelio de Juan, está fechado hacia el año 90 d. C. y los primeros, los que componen el Pentateuco, fueron redactados alrededor del siglo XV a. C. Por tanto, el lapso de tiempo que fue necesario para completar lo que después sería el canon es de casi 1.600 años y nos separan 2.000 años, como mínimo, de su redacción original.

Además, y esta es la tercera consideración que hay que tener en cuenta, en aquellas épocas nadie sabía qué significa ser homosexual o de qué se habla cuando se utiliza el término ‘persona LGTBI’. El término ‘homosexualidad’, entendido como orientación sexual que hace que una persona se sienta atraída sexual y afectivamente por otra de su mismo sexo, fue acuñado durante el siglo XIX, cuando la ciencia comenzó a interesarse por el estudio de la sexualidad humana, y no se ha incorporado al léxico habitual hasta hace relativamente poco tiempo. Por no hablar de la idea de ‘personas LGTBI’, que ha surgido en los últimos años. En tiempos bíblicos no se hacía ninguna distinción entre orientación sexual y conducta sexual, conceptos que han surgido con el desarrollo del estudio de la psicología de la sexualidad; sólo se veían personas que llevaban a cabo actos homosexuales. Sin embargo, a pesar de ser conscientes de este anacronismo, en beneficio de la comodidad y la fluidez de la lectura, aceptaremos la convención de hablar de homosexualidad, personas LGTBI y conductas homosexuales en los textos bíblicos.

Finalmente, aunque esta serie no pretende ser un enfoque exhaustivo, dada la gran cantidad de detalles que es preciso tener en cuenta y que no es conveniente cansar al lector con demasiados datos a la vez, se ha preferido dividir el trabajo original en tres artículos encadenados. De este modo, la atención solo se centrará, como máximo, en dos aspectos por pieza. En esta primera entrega habremos sentado las bases para el estudio. Dedicaremos la segunda a analizar con cierto detenimiento los textos conocidos como “textos martillo”, aquellos que quienes son contrarios a aceptar plenamente a las personas LGTBI en el seno de la iglesia blanden en defensa de sus tesis. La tercera y final abordará la relación de Jesús con la sexualidad y las posibles contradicciones en que podría incurrir la iglesia al impedir el pleno acceso a sus bancos a las personas LGTBI. Cerrarán esa entrega las conclusiones generales. (Continuará…)

Daniel Bosch Queralt (Traductor y corrector de textos. Miembro de la Iglesia Cristiana Adventista del Séptimo Día de Urgell)

20 comentarios sobre “La Iglesia y las sexualidades diferentes. Propuesta para una buena relación (I)

Agrega el tuyo

  1. No pertenezco a vuestra iglesia, pero me aparecio este articulo por tener agregado entre mis amistades de facebook aunque no conozco de nada a Juan Ramón Junqueras Vitas, me tomo el atrevimiento de comentar porque asi lo habeis pedido y te animo a no seguir por este derrotero, estas tocando un tema muy delicado y por lo poco o lo mucho, que he leido, que es todo cuanto habéis escrito; humildemente entiendo que no llegarás a ninguna conclusión de la cual Dios pueda sentirse contento, quizás llegarás a sentirte contento tú de haber expuesto lo que pretendías, quizás llegues a molestar a alguien o contentar a otro, pero no creo que por donde vas llegues a reflejar la voluntad y el pensamiento de Dios en este respecto…

    Me gusta

    1. No pretendemos contentar ni molestar a nadie. Solo plantear alternativas a la espiritualidad cristiana imperante, para que podamos reflexionar y debatir sobre ellas. Reflexionar y debatir no es malo, ¿no?

      Me gusta

    2. Querer llegar a conclusiones cuando tan solo se ha apuntado el tema me parece una precipitación excesiva. No pretendo refutar nada ni convencer a nadie. Solo deseo abrir el debate y hacernos conscientes, todos, de que es posible otra manera de tratar a las personas LGTBI, que bastante maltratadas ya están en la sociedad.

      Me gusta

  2. Excelente tema Cantaire, necesitamos esa nueva mirada para poder tener buenas relaciones con aquellos que llámanos la otredad, simplemente por se diferentes a nosotros, y dejar de decirnos a nosotros mismos que es lo que es correcto para Dios y que no.

    Le gusta a 1 persona

  3. Hola.Bueno yo en mi caso,pertenezco a otras siglas,daré mi opinión ,lo que digo ,no es en ningún momento para la Iglesia Adventista.Creo que es un debate que el Cristianismo tiene que afrontar.La palabra pecado,ejerce una gran influencia en el creyente este donde este.Podemos encontrar los textos característicos unos los interpretaran literalmente,otros de otra manera.Interpretamos la Biblia,como libro sagrado que Dios nos dejo,en un porcentaje elevado,es aceptar la literalidad del Génesis al Apocalipsis .Si nos ponemos a desmenuzar la Biblia hay 50000 temas.Creacionismo, temas alimenticios,rituales,hay textos que hablan de la economía,un broker de la bolsa,Judío en un articulo decía que su éxito económico,estaba en textos de la biblia,que hablaban,sobre como manejar la economía.La ley,bautismo,justificación por la fe,temas profeticos y mas.Creer estos temas y otros no es igual en cantidad de países,no es igual el creyente Europeo,que el Americano,Africano ,Asiático.La herencia cultural de un país hace mucho,lo que bíblicamente esta bien en un país,esta mal en otro.Por poner un ejemplo,hoy en dia en África,hay hombres que acuden a sus iglesias Cristianas con varias mujeres.Ha habido pastores,que han intentado acabar con esto y decían lo siguiente.La mujer rechazada,su única salida casi es la prostitución.Ha habido pastores ,que han dejado el tema como esta.Estamos hablando además de la prostitución de países extremadamente pobres,con lo cual mas dura.Las grandes promesas del pueblo de Israel se hacen sobre Abraham dos mujeres,Israel 4 mujeres y doce hijos.No alabo la poligamia,no la comparto.Creemos que serán salvos por la fe y luego se machaca a las personas Lgtbi.A lo largo de mi vida he oído mucho mas,condenar a las personas Lgtbi que a la poligamia.Mi modesta y humilde opinión,no se acepta la Justificación por la fe.La palabra pecado sigue siendo la losa y fosa del creyente.Juzgamos las obras.Creer esto sigue dando miedo Aceptas a Cristo como tu Salvador personal? Si,no puede ser tan fácil,Cristianismo a la carta y con rebajas.En el momento que un creyente,no acepta la literalidad,de todo,es un mal creyente,se le toma por un Anarkista,lo pongo con K ,que cree que vale todo.Tener fe no quiere decir que valga todo,pero el Cristiano tiene miedo todavía a la justificación por la fe,debe de estar revisando sus obras constantemente y las de los demás creyentes.La fe es ser coherente,es amar al prójimo como a mi mismo,es ayudar al que tengo al lado, es proclamar el Reino,no es que todo valga.Pero ser salvo por la fe,sigue produciendo muchísimo miedo,el creyente sigue pensando que es un discurso simplista y facilón,no basta con lo que Cristo a hecho hay que hacer más cosas,si no……Sodoma y Gomorra nos desmadramos.

    Le gusta a 1 persona

  4. “La tercera y final abordará la relación de Jesús con la sexualidad y las posibles contradicciones en que podría incurrir la iglesia al impedir el pleno acceso a sus bancos a las personas LGTBI”. Asume esta frase que la iglesia (especialmente, la Adventista) impide el pleno acceso a sus bancos a las personas LGTBI? Y si lo asume, en que se basa?

    Me gusta

      1. Correcto. Espero que tu tercera entrega justifique dicha asumpcion. De lo contrario, seria raro investigar las posibles consecuencias de algo inexistente!

        Me gusta

      2. La justificará, no te preocupes. Precisamente, la introducción se escribió después de todo lo demás. Por otra parte, el que amenaza y no pega por burro queda…

        Me gusta

    1. Seguro que sabes lo que significa “hermenéutica”. En realidad, cualquier estudio serio la tiene en cuenta. Para leer lo que pone en la Biblia, no hace falta ningún esfuerzo teológico. Se lee, y ya está. Pero para poder desentrañar los verdaderos sentidos de significado hace falta la hermenéutica. Claro… este ejercicio no es para perezosos, porque exige trabajo arduo y voluntad de formación. Eso es lo que ha hecho en los tres artículos de esta serie el autor.

      Me gusta

  5. He leído con detenimiento vuestros argumentos que son producto de la reflexión personal que hacéis sobre lo que «os parece» justo. Y en algunas ocasiones cuando respondo, siento que pensáis que se os ataca. Esta es la razón principal por la cual pienso sí en realidad vale la pena acceder a vuestra solicitud de interacción. Bueno, hare un intento esta vez por acercarme a vuestro entendimiento y responder.

    El autor deduzco que es el mismo traductor, o así aparece en el artículo original. Así como él es adventista, yo lo soy; aunque a diferencia de él, yo si soy un teólogo de profesión. Como tal, es mi obligación partir del mismo texto bíblico del que también partirá el autor. Antes de ello quiero dar algunas apreciaciones sobre las que parcialmente aparecen en el artículo:

    (a) La autoridad bíblica es la herramienta para el entendimiento del plan de Dios sobre la humanidad. El ministerio de Cristo se sostuvo en las Escrituras, como autoridad para su predicación (Mt 5: 18; Mr 7:7-9; Jn 5:39). Ese modismo «¡escrito esta!» fue el que Jesús uso para refutar las distorsiones hermenéuticas del judaísmo, o del mismo Satanás cuando lo tentó en el desierto (Mt 4:4, 7, 10; Lc 20: 17). Ante las preguntas formuladas sobre diversos tópicos, Jesús apeló a un análisis escritural: « ¿Qué está escrito en la ley? ¿Cómo lees?» (Lc 10:26), «¿Nunca leísteis en las Escrituras?» (Mt 21:42; Mr 12: 10, 26).

    (b) El tiempo y la cultura no anulan la autoridad bíblica entorno a los principios (Mt 15:6; 23: 1-38). Cuando Jesús respondía lo hacía citando textos bíblicos que eran antes de su encarnación; Moisés fue citado por él, también los profetas, todos ellos estaban separados de Jesús por un amplio margen de tiempo, miles de años. Al orar por sus discípulos y los que vendrían después de ellos, Jesús dijo: «No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo. Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad» (Jn 17:15-17).

    (c) Los principios contenidos en las Escrituras no se relativizan. ¿Qué es el pecado?, ¿Cuál es la paga del pecado?, ¿Cómo superar el pecado? Las respuestas que ofrece el texto bíblico no son relativas, sino objetivas. No vemos a Cristo relativizando los principios bíblicos, sino reafirmándolos y reflexionando a partir de ellos. Por eso los cristianos decimos que nuestra regla de fe y norma de conducta son las Escrituras.

    Sin embargo, ¿cuáles son las bases para vuestro estudio? La relativización de las Escrituras. No partís de la autoridad bíblica, sino de vuestra reflexión personal, como sí vuestro pensamiento fuera místico y autoritario para establecer «verdades» o modificar las Escrituras. Esto no debe traducirse en que Dios odia a los pecadores, o cómo si hay pecados más grandes, no. Dios ama a los pecadores al punto de dar a Hijo por amor a nosotros. Más sin embargo, el amor de Dios no anuló la autoridad de Su propia Palabra, es decir: Las Escrituras. Como bien dijo Pablo: «¿Luego por la fe invalidamos la ley? En ninguna manera, sino que confirmamos la ley» (Ro 3:31). Un erudito en las letras bíblicas como Pablo, es coherente con la autoridad de su teología que debe partir solo de la autoridad bíblica: «¿Qué, pues, diremos? ¿Perseveraremos en el pecado para que la gracia abunde? En ninguna manera. Porque los que hemos muerto al pecado, ¿cómo viviremos aún en él?» (Ro 6:1-2)

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: