Suicidio y Biblia

Nunca aparece en la Biblia una valoración moral del suicida por el hecho de matarse. Sí por lo que hizo durante su vida, pero nunca por la forma en que ha muerto. Lo que siempre reprueba la Biblia es el asesinato, o que alguien perjudique la vida de otro con la injusticia —al margen de las extrañas referencias a la guerra santa o al castigo de algunos pecados—. Esta inhumanidad sí es reprobada por Dios explícitamente en las Escrituras. El suicidio no. Aunque se pueda entender como una especie de auto-asesinato, la violencia no se ejerce contra otro, sea culpable o inocente, y este hecho varía la percepción de su gravedad.

En muy pocos países existen leyes para regular la eutanasia, y, sin embargo, a veces la vida puede hacerse insoportable. Estoy pensando, por ejemplo, en todos aquellos enfermos terminales, cuya agonía no deja ninguna puerta abierta a la esperanza. O en los tetrapléjicos que no son capaces de encontrar ni una pizca de motivación para seguir adelante, y se sienten atrapados en un saco de piel, músculos y huesos inútiles para una vida plena. O en personas que sienten que ya no pueden soportar más —aunque quieran— las heridas de la vida. Para ellos —así lo expresan ellos— vivir es solo sufrir por sufrir. ¿Podrá Dios juzgar con severidad a quien decide acortar un sufrimiento que se alarga sin esperanza ninguna de recuperación, y que no puede aportar nada bueno? No lo sé. Creo que no. Desde luego, yo no podría. Y si los seres humanos somos capaces de compadecernos del sufrimiento de los demás, no veo por qué Dios sería, en ese sentido, menos compasivo que nosotros.

La Biblia invita a dejar en manos de Dios la retribución a quienes hacen daño, y nunca justifica la venganza. Sin embargo, ni un solo versículo juzga a quien decide quitarse la vida. Esto no significa que el suicidio sea o no moralmente correcto para ella —la ausencia de un argumento no da la razón al contrario— sino que los escritores bíblicos se limitaron a describir el acontecimiento. Como si este silencio de la Biblia invitase a los creyentes a no juzgar ni condenar.

Juan Ramón Junqueras Vitas (Periodista y teólogo)

34 comentarios sobre “Suicidio y Biblia

Agrega el tuyo

  1. Tema espinoso. Reconozco que no lo tengo claro. Lo que sí tengo por seguro es que alargar el sufrimiento cuando se sabe a ciencia cierta que no hay salida es cruel. En tal caso, prefiero una discreta salida por el foro, sin hacer demasiado ruido. ¿Cómo? No lo sé, dependerá de cada caso. Aquí prefiero guardar un discreto silencio y procurar aprender de lo que digan los demás.

    Le gusta a 1 persona

    1. Aprecio tu discreción sobre esta asunto siendo, además, que no tienes pelos en la lengua sobre otros. Cuando uno no sabe qué pensar sobre algo, es mejor callar y esperar a tener una opinión formada. Hay mucho “opinador” insolvente por el vasto mundo…

      Me gusta

      1. Lo primordial, pienso yo, es ser honesto y reconocer que no se tiene respuesta para todo. En un tema tan delicado como este, por más que haga muchos años que le doy vueltas, todavía no he conseguido llegar a una conclusión al respecto. Por tanto, para mí, la opción más sensata es un acento silencio.

        Le gusta a 1 persona

  2. Creo que nosotros, no tendremos justificación, del suicidio de aquellos “heridos por la vida” lo mas probable es que nadie le haya brindado ayuda, ni esperanza; y que la vida se haya tornado para ellos en un callejón sin salida. Eso, debería hacernos reflexionar.

    Me gusta

    1. Hay personas que optan por el suicidio y, sin embargo, están y se sienten acompañadas por sus seres queridos. A veces, ni siquiera la compañía de quienes nos aprecian hace soportable la vida.

      Me gusta

      1. Casualmente un amigo escribió esto hoy:
        “Este judas, quién entregó a su maestro, robaba de la bolsa continuamente, Judas se preciaba de dar a los pobres cuando en realidad solo pensaba en su vientre.
        En su final, cuando entrega al Cristo por el precio de un esclavo, siente remordimiento.
        Pero Judas no conocía el arrepentimiento, por esa razón se suicido; el traidor tampoco conocía el perdón.
        Así Judas llenó las líneas de aquel de quién estaba escrito…
        La medida del perdón va en la medida del arrepentimiento.” (R.M.T)

        Creo que hay mucha razón, creo que hay grandes implicaciones de la motivación, como sabemos para Jesus no solo era el mero acto el que importaba si no también la intención. De ahi que creo que hay gran diferencia entre la eutanasia y el suicidio.

        Gracias por tocar ese tema.

        Me gusta

  3. Buen día… Quiero contar que vivo en el sur de Argentina y en la comunidad adventista de mí lugar de residencia hubo varios hermanos en distintas épocas que tomaron la desición de suicidarse… Por años y aún hoy he escuchado dentro de la iglesia y desde el púlpito que Dios condena está desición y que por lo tanto esos hermanos ya están perdidos… Mí mente se niega a esto porque no consibo un Dios que sea tan tajante en esto…. De solo mirar la última desición de una persona y olvidarse de su trayectoria de vida

    Me gusta

    1. La ciencia ha demostrado la importancia que tiene en nuestro comportamiento la química del cerebro. Son procesos que no sabemos —ni podemos— regular de forma autónoma y consciente. Una sustancia que falta por aquí, y otra que sobra por allá, y no somos como éramos antes. Esto ocurre muchas veces en casos de suicidio. Los procesos de depresión, por ejemplo, son muchas veces debidos a estos cambios en la química del cerebro. Son tan potentes que pueden interferir en un instinto tan primario y fuerte como el de supervivencia. Y mi pregunta a los creyentes es: ¿Cómo Dios va a condenar a alguien que es presa de algo tan ajeno a su voluntad como un proceso químico del cerebro?

      Me gusta

      1. Claro; pero el dilema es, precisamente, si alguien con la actividad química cerebral alterada, es capaz de tomar una decisión tan irreversible como quitarse la vida habiendo sopesado todos los pros y los contras de esa determinación.

        En el tema de dios no entro; ya conoces mi opinión. Lo interesante es lo que apuntaba sobre si alguien que está a punto de suicidarse puede ser considerado apto para tal decisión, ya que su percepción de la realidad puede estar desdibujada justamente por la influencia de sus ideas suicidas.

        Me gusta

      2. Y te diré más: la eutanasia programada (dejar por escrito cuando tienes salud que deseas ser desconectado, etc), también es un tema espinoso, ya que, aún estando en tus cabales, cuando firmas tu sentencia de muerte planificada no tienes en cuenta el fuerte impulso por la supervivencia que posiblemente vas a sentir cuando te estés muriendo y que posiblemente te haría cambiar de opinión con respecto a lo que habías firmado.

        Me gusta

      3. Por eso me parece tan interesante el testamento vital. Precisamente porque lo firmo en condiciones de estabilidad emocional, y sabiendo lo que mi razón quiere, no mi instinto de supervivencia en una situación extrema. No quiero morir sintiéndome una piltrafa humana.

        Me gusta

      4. Una cosa es que en el momento de tomar la decisión, no estés en tus cabales. Entonces el testamento vital prevalece ya que fue firmado por ti mismo en plenitud de facultades mentales.
        Otra cosa es cuando, habiendo firmado el testamento vital, estás hecho una piltrafa humana a nivel físico, pero todavía lúcido a nivel psicológico. lo normal en estos casos, es que estés sedado. Pero estar sedado no implica no estar en tus cabales. Bien, pues ahí veo yo el dilema: alguien inconsciente pero sano mentalmente podría preferir y argumentar no ser desconectado en contra de lo que había firmado años antes. ¿qué hacemos?

        Me gusta

  4. Creo que en nuestra sociedad los temas que giran en torno a la muerte siguen siendo un tabú. Necesitamos una educación respecto a este tema que nos facilite hablar con conocimiento y así juzgar se hará más difícil. Y los matices religiosos en la toma,de estas decisiones se diluirán por inservibles.

    Le gusta a 2 personas

  5. Me parece que el problema que tenemos los creyentes es que pensamos que cada vida concreta y personal la crea Dios: Si yo he nacido es porque Dios lo ha querido. Esa forma de pensar tiene, a mi entender, graves consecuencias. Una de ellas es defender que yo no soy dueño de mi vida, y que no puedo decidir quitármela sin ofenderlo. Pero detrás de mi nacimiento solo estuvo la voluntad de mis padres, o un despiste. Dios no decidió si yo nacía o no. En consecuencia, mi decisión de vivir o no es mía y, en todo caso, pensaré únicamente en las consecuencias que puede producir en las personas que amo.

    Me gusta

  6. Para mí el asunto a tratar es el siguiente. Si no encontramos referencias bíblicas al respecto del suicidio (si las encontramos en escritos de EGW), pues pensamos y opinamos lo que nos parezca. En principio todo vale. Sí aparecen referencias bíblicas al respecto de prácticas homosexuales claramente culpatorias, pues también vamos a pensar lo que nos parezca por lo que he visto en algunos tags publicados. En definitiva, vamos a inclinarnos por aquello que nos parece bien o al menos coherente; en aquello que nos cuadre en nuestra forma de ver las cosas. Este para mí es el asunto importante a tratar para un creyente. Aceptaremos solo lo que nos gusta y lo demás lo obviamos o actuaremos de otra forma. Al fin y al cabo se trata de ejercitar lo que sagradamente se nos ha concedido como nuestro libre albedrío. Esto es precisamente lo que reclama Satanás ante el universo y por ende a nosotros los terrícolas desde el mismo principio de su rebelión. Los argumentos que pone y ha puesto Satanás al respecto son de mucho peso y aparentemente irrefutables en lo que respecta a su discusión, son tan irrefutables que ante ellos Dios no tiene nada que decir y se mantiene en silencio, Dios solo se ha limitado a conceder tiempo (6000 años) a que esos sofismas se prueben y el tiempo le ha dado la razón, al punto de que es ahora Satanás el que no tiene réplica al ver los resultados; ahora y gracias a la sabia estrategia de Dios, todo el universo (menos nosotros al parecer), sabe que es lo que pasa cuando ejercitamos nuestro sagrado derecho a la libertad de elección en acciones que están fuera de la ley. En esto es lo que tenemos que pensar. Tema arduo desde luego, lo reconozco, pero de suma importancia para saber quienes somos, dónde vamos y de donde venimos. Saludos fraternales a todos. Isaac Martinez.

    Me gusta

    1. Este es el caricaturesco argumento que a menudo se me plantea cuando invoco la libertad del creyente: “Claro, todo vale…”. Y digo “caricaturesco” porque cualquiera que me lea sin prejuicios sabe la ingente cantidad de cosas que no me valen. Porque no me vale, por ejemplo, que invocando cualquier escritura sagrada se acose y derribe en las comunidades religiosas a quienes nacen con una orientación sexual distinta a la heterosexual. Y porque no me vale, tampoco, que en aras de una comprensión carpetovetónica de la Biblia se excluya a las mujeres de un ministerio eclesiástico en grado de igualdad con el de los varones. O porque no me vale en absoluto que, como pasaba en Galacia en tiempos de Pablo de Tarso, haya creyentes que quieran imponer —a base de amedrentar, vituperar, o propalar rumores falsos— su forma de creer a los demás. No, efectivamente no todo vale.

      Saludos fraternales también para ti, Isaac.

      Me gusta

  7. Tema complicado e interesante,gracias por sacarlo.Una persona que esta acabando la carrera de psicología ,me comentaba lo siguiente.Mi maestro,en una asignatura que tenemos en psicología ,es de los mejores de España.Nos dijo la principal muerte en España es……….lo habréis oído en los telediarios esta frase,lo digo para la próxima vez que lo escuchéis dirán otras cosas.Es el suicidio,40000 personas se suicidan en España al año.Esto se dice poco y se menciona poco,porque esta demostrado,que esto alienta a mas personas a suicidarse.Si hicieran durante una temporada programas ,radio,televisión,internet aumentarían los suicidios.En diez años 400000personas en 20 años 800000.Pero pensar en toda Europa.Somos muy modernos,tenemos 50000 adelantos,tecnología,pero la gente se suicida.La persona que lo hace no es feliz,siente la vida como una tortura,no hay esperanza.Creo que es importante estar conectado ,a todo aquello que de esperanza ,amigos,familia,libros,música,deporte etc. En una entrevista ,una persona que hizo un intento de suicidio,lo había hablado a sus familiares, decía que la decían egoísta.Ella decía,quien es mas egoísta,la persona que quiere irse ,o los familiares,que quieren retener a quien sufre en contra de su voluntad.Que puede hacer una persona,que lleva años intentandolo todo,desde lecturas elevadoras,terapia con la psicóloga,a su vez con la psiquiatra,las pastillitas de la psiquiatra.El problema no es de quien se va, si no de los que quedan y como se quedan.Pienso que si un ser humano lo ha intentado absolutamente todo y siente que es un desgraciado,tiene todo el derecho del.mundo a decir……Señoras,Señores,gracias por los servicios prestados,paren este mundo que yo me bajo

    Le gusta a 1 persona

    1. Y sin embargo es bien conocido que los países con una tasa de suicidio más elevada son los países nórdicos. Finlandia, por ejemplo, país al que mucha gente anhela parecerse (sobretodo en el ámbito educativo) por su alta calidad de vida, su conquista del bienestar y sus avanzados y universales servicios sociales, tiene una tasa de suicidio altísima.

      La rumorología suele atribuir este dato a los factores climáticos. Yo nunca me lo he tragado y, de hecho, no existe ni un solo estudio serio que demuestre que el clima, el frío o la ausencia de luz solar puede incrementar el deseo de morir. Además, existen grupos de población que viven más al norte y con condiciones climáticas mucho más duras donde la tasa de suicidio es prácticamente del 0% (los inuit, por ejemplo).

      No hace mucho encontré un artículo donde se hablaba de una investigación que intentaba dar explicación al fenómeno del suicidio en Finlandia. La conclusión a la que se llegaba era tan inquietante como interesante: era posible, decía el estudio, que la causa que llevaba a la gente a quitarse amargamente la vida fuera… la felicidad.

      Aunque, en un principio, parezca contradictorio, el argumento tiene su miga: explica que es fácil entender que, en un entorno donde el bienestar y la felicidad es generalizado, la sensación de desasosiego se incrementa exponencialmente en aquellos que se sienten desgraciados. Por contraste, quien es infeliz, se siente más desdichado en un entorno donde todo el mundo es feliz.

      Aquí os dejo el artículo al que me refiero:

      https://es.aleteia.org/2016/03/04/la-gran-paradoja-la-tasa-de-suicidios-es-mayor-en-los-paises-mas-felices/

      Le gusta a 1 persona

      1. No veo que lo contradiga. Solo veo que el suicidio , como fenómeno social, puede responder diferentes causas. En algunas ocasiones el bienestar social generalizado puede fomentarlo al hundir en la miseria a aquellos que no logran ser tan felices como el vecino. En otras ocasiones, la situación cohercitiva y miserable de una dictadura de estado o de lantragedia de la pobreza, también puede fomentarlo.
        No hay contradicción alguna.

        Le gusta a 1 persona

      2. Lo que quiero decir es que el caso de Finlandia (también el de Bélgica y Suiza, por ejemplo) es paradigmático, ya que cabría esperar que donde reina el bienestar, baje el índice de suicidio… bien, pues en ocasiones no es así; y se apunta a la presión por ser feliz, a la posibilidad que todo el mundo en aquellos lares tiene al alcance de la mano de vivir cómodamente, lo que hace sentirse más desdichados a quienes sufren depresión, por ejemplo. Me parece una opción explicativa coherente y digna de ser tenida en consideración.

        Por otro lado, los países en los que cabría esperar una alta tasa de suicidio, también la tienen (los que comentas)… por distintas razones.

        Ambas explicaciones no son excluyentes.

        Me gusta

  8. Aunque si bien es cierto el articulo al decir que la biblia no menciona el suicidio ni para bien ni para mal, vemos casos donde los profetas querían acabar con sus vidas pero no se atrevían, el ejemplo de Elias al pedirle a Dios que le quitara la vida, o el de Pablo al pedir lo mismo al Señor. Vemos el mismo ejemplo con el Señor Jesús que entregó su vida, si lo que necesitábamos para ser salvos era el derramamiento de su preciosa sangre, no era más fácil el suicidio sin tanta agonía y al punto? necesitábamos su sangre no sus carne lacerada, pero ninguno fue capaz de atentar contra si mismo, por algo será.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Blog de WordPress.com.

Subir ↑

A %d blogueros les gusta esto: